Miguel Bosé se ha visto obligado a tomar una difícil decisión, motivado por un ‘hacker’ que lleva un mes extorsionándole, y le pedía 60.000 dólares.
El pirata informático accedió al correo electrónico del actor y cantante, y robó archivos fotográficos que contenían imágenes privadas del cantante. Lo peor para Bosé, las imágenes de sus cuatro hijos, ya que Miguel había jurado preservar siempre la intimidad de los suyos, y no exponer públicamente los rostros de sus familiares.
El extorsionador lleva tiempo amenazando con vender las imágenes a terceros, y a cambio de su silencio habría pedido al cantante que abone una sustanciosa suma.
Ante la situación, Bosé ha tomado la decisión de hacer públicos los rostros de sus hijos, y de esa manera “interrumpirle el negocio” a su agresor.
“Me han hackeado el correo. Me han robado archivos fotográficos de mi familia y me están extorsionando desde hace semanas y por eso no paso. Están tratando la venta del material a tercero. Por esa razón y para interrumpirle el negocio a mi agresor, me veo obligado a hacer esto y a mostrar las identidades de mis hijos, que desde su nacimiento he protegido tanto y manteniendo en anonimato. Espero que, no obstante, esta decisión forzada, la discreción hacia los menores de mi familia siga siendo respetada por todos como hasta ahora se ha hecho. Gracias”. Este es el mensaje que ha publicado Miguel Bosé, que pedía comprensión hacia el infame chantaje por el que ha pasado.