Cristiano Ronaldo volvió a ser protagonista en la idea de la supercopa disputada ayer en el Camp Nou.
Y no solamente por marcar un gol crucial, sino por su airada reacción al ser expulsado por fingir un penalti en el área blaugrana, lo que le costó la segunda tarjeta amarilla.
El 7 del Madrid no se creía la decisión del árbitro, y exaltado propinó un empujón al colegiado, que lo miró con cara de pocos amigos.
Este hecho en sí, puede suponer una sanción de cuatro a doce partidos, ya que el reglamento contempla que este tipo de contactos, aunque no haya una intención violenta por parte del jugador, son sancionados con este número de partidos.
Si a esto le sumamos el partido obligatorio que le cae por la doble amarilla, Ronaldo podría verse obligado quedarse fuera de la convocatoria los 5 primeros partidos de liga.
Pese a que desde Madrid ya se hace ‘campaña’ para presionar a la opinión pública, alegando que la segunda amarilla fue causada por una caida no fingida y hablando de 'escándalo' arbitral, lo cierto es que es muy probable que la sanción se termine aplicando.
Recordemos que el año pasado a Neymar le cayeron tres partidos por aplaudir al árbitro…