Julio Iglesias estaría pasando por un mal momento emocional, según publica hoy Es Diario.
Al parecer, los recientes acontecimientos que demostrarían definitivamente la paternidad del cantante sobre Javier Sánchez, han afectado mucho al divo.
Recordemos que Sánchez lleva muchos años intentando demostrar que es hijo de Julio, y ahora a través de un test de ADN conseguido por una empresa de detectives, su situación ha dado un giro radical, y por supuesto también la del cantante.
Este es un asunto que desagrada especialmente a Iglesias, ya que se vería obligado a admitir que fue infiel a Isabel Preysler con una bailarina, María Edite Santos.
El resultado es que en vez de disfrutar de su escapada anual en Ojén, Malaga, el cantante se ha amargado y permanece encerrado en su vivienda.
Sobre Javier Sánchez, se reporta que vive modestamente, regentando una tienda de deportes, pero no busca el dinero –habría rechazado jugosas ofertas por una exclusiva- sino el reconocimiento de una paternidad que ha buscado toda su vida.
Quién si está dispuesta a aprovechar el tirón mediático es María Edite, quién aparecerá pronto en Sábado Deluxe.