Robert Hansen era un padre de familia que se dedicaba a contratar prostitutas en Anchorage a las que luego secuestraba, torturaba y violaba; después las llevaba a una remota cabaña en su avioneta.
Una vez allí, las liberaba para darles caza como si fueran animales. El agente de la policía Jack Halcombe está decidido a atraparle. Para ello cuenta con la única testigo que ha conseguido escapar.