Alice y Céline son dos amigas con una relación casi fraternal. Este sentimiento lo han transmitido a sus respectivos hijos Théo y Maxime, y a sus maridos.
Todos son una gran familia. Sin embargo, cuando Maxime muere en presencia de Alice, Céline la acusa de no ser capaz de salvarlo. Su perfecta relación se desmorona no exenta de venganza.