Leticia Sabater y Edmundo Arrocet, hasta ahora enemigos “irreconciliables” la isla de Supervientes, han protagonizado un momentazo lleno de emoción, que puede marcar un antes y un después en la relación entre ambos.
Todo a raíz del (ya famoso) foulard de Edmundo, una prenda de la que el cómico no se separa nunca durante su aventura.
Resulta que Leticia en su condición de “Zombie” tiene permiso para acercarse furtivamente y robar cualquier objeto que los concursantes dejen a su alcance.
Y claro, encontrarse con el preciado foulard del chileno fue como para un niño encontrarse con un caramelo.
Sin embargo el foulard en cuestión no es solamente un elemento decorativo o de estilo para ‘Bigote’. Nos hemos enterado que es un regalo que le hizo su hermana menor, enferma de cáncer y en estado de salud bastante precario, a Edmundo la última vez que se vieron cuando el cómico la visitó en Chile antes del inicio del programa.
Y para Arrocet, fue un duro palo perderlo, puesto que su hermana se lo dio justamente para que lo acompañase y le de fuerzas durante el programa.
Y ahora, hablemos del “momentazo”…:
El programa pidió a Edmundo que explicase a Leticia qué significaba el foulard para él, y Edmundo comenzó a hablar, pero preso de la emoción, no consiguió más que balbucear algunas palabras inconexas.
Entonces Leticia lo detuvo, diciéndole que no hacía falta decir más, y salió corriendo a buscar la prenda, para devolvérsela, momento en que ambos se fundieron en un abrazo, mientras Edmundo reconocía el valor del gesto de su oponente…
Sin duda un momento memorable de la presente edición, que muestra que a pesar de toda la competencia, los concursantes son ‘personas’…